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Enucleación

 

 

karo  Técnicas quirúrgicas como, la enucleación o la evisceración requieren de un proceso de reconstrucción postoperatorio mediante un elemento protésico:

-La enucleación consiste en la extracción completa del globo ocular, para lo cual, se seccionan los seis músculos extraoculares. Generalmente se coloca un implante ocular para obtener un adecuado volumen y movilidad.

-La Evisceración consiste en la extracción del contenido del globo ocular, manteniendo la esclera, y en algunos casos la córnea, conservando las inserciones musculares.

Ambas técnicas conllevan una pérdida de volumen de la cavidad.

La enucleación es más invasiva, y suele estar indicada en: tumores malignos intraoculares, grandes heridas por traumatismo con gran pérdida del bulbo ocular y peligro de oftalmía simpática, ptisis bulbisENUC (daño severo que produce desorganización del contenido ocular), entre otros. 
La órbita resultante de esta cirugía presenta una gran pérdida del volumen, afectando intensamente la comodidad (tolerancia y movilidad) en el uso de la prótesis. Por ello, actualmente lo más frecuente es la enucleación con implante, la cual se basa fundamentalmente en aprovechar la musculatura extrínseca, para que los músculos unidos   entre sí, y sujetos a un implante (hidroxiapatita, polietileno poroso, oxido de aluminio), puedan darle movimiento a ésta, de modo tal, que la porción o el plano anterior, al moverse, transmita esa acción a la pieza protésica.

 La evisceración está indicada fundamentalmente en: endoftalmitis, panoftalmitis, glaucoma absoluto doloroso (siempre que no exista tumor intraocular), traumatismo ocular grave con conservación anatómica, sin posibilidad de recuperar la función visual, entre otras.

 La evisceración suele tener mejor pronóstico en lo que respecta a la movilidad de la prótesis ocular, ya que al no seccionarse los músculos, ésta se integra mas armónicamente con los movimientos oculares. Sin embargo, la movilidad viene determinada por el paciente, por el tipo de cirugía, por el tiempo transcurrido desde la cirugía a la colocación de la prótesis, e incluso por la buena o mala adaptación de una prótesis anterior. No obstante, la individualización de la prótesis mediante registros de impresion de la cavidad interna, supondrá una mayor superficie de contacto y por tanto, una mejor adaptación a la cavidad interna y a los músculos que rodean la cavidad.

Ambas técnicas sugieren, inmediatamente posterior a la cirugía, la colocación de un conformador lo suficientemente amplio y delgado para:

  • EVISevitar la retracción de los fondos del saco conjuntival ó la cicatrización viciosa (simbléfaron).
  • para impedir el roce de las suturas con los párpados y procurar más comodidad al paciente.
  • para habituar al paciente desde el principio a la sensación de portar una prótesis ocular, con lo cual, se obtiene una buena y rápida adaptación.

Cabe destacar que la utilización de un implante intraocular tras la cirugía, mejora el volumen del contenido ocular, y por tanto, mejora los resultados protésicos. Se recomienda un tiempo post-operatorio aproximado de entre cinco y seis semanas, antes de comenzar la adaptación de la prótesis ocular, para permitir una correcta cicatrización de los tejidos.